‘Podríamos ir a Bali’, o las irónicas miserias del amor

Siempre con una sonrisa en la cara a pesar de las ‘adversidades artísticas’, la directora y guionista de teatro y cine Irene Hernanz nos habla sobre su nueva obra Podríamos ir a Bali, con la que estará hasta el 8 de marzo en Microteatro por Dinero (C/ Loreto y Chicote, 9, Madrid) y se quedará hasta final de mes. Apunta: todos los jueves (4 pases, desde las 22:40) y viernes (5 pases, desde las 23:10) hasta el 8 de marzo.

Como la obra dura los 15 minutos del formato de microteatro, casi cualquier cosa que te digamos sobre esta cita será un spoiler en toda regla, así que mejor ir y descubrirlo, porque el final te sorprenderá y puede que te identifiques con él… Por eso charlamos con ella de las miserias del amor, del éxito del microteatro, de las diferencias entre Madrid (de donde ella es) y Barcelona (donde vive), de los guionistas y de algunas reivindicaciones más…

No queremos hacer spoiler de la obra, así que solo una duda… ¿por qué Bali? ¿el boom del sudeste asiático también ha llegado al teatro?

Fue completamente casual… a mí esta obra me la encargó una actriz que la representó en Microteatro Barcelona hace casi 3 años y la idea era tocar el tema de las parejas, y hacerlo más o menos en clave de drama. Y vino de una asociación de ideas sobre posibles cosas que se dicen cuando quieres pensar que todo va bien, precisamente porque va mal. Y “podríamos ir a Bali” es una frase que promete unas vacaciones relajantes, amorosas, sexys, divertidas y diferentes, un antes y un después en la vida. Pero, ¿lo es?

Bien jugado, ahora tengo ganas de verla otra vez. Sí veo que muchas obras de Microteatro van de parejas… ¿es porque el amor es y será el tema que, al final, más nos preocupa, o solo que falta espacio en la sala?

¡Es que falta mucho espacio en la sala! Yo en Madrid he estrenado dos obras y, casualmente en ambas, se trataba un conflicto de pareja, y aunque he escrito sobre otros temas, debo decir que son esta temática es la que más interés ha creado siempre, y es una pena… ¡a lo mejor los guionistas necesitamos ir a Bali para coger ideas más interesantes! Pero como escribimos mucho desde lo que conocemos, nos pasa, le pasa a nuestro colega, y somos artistas y, por tanto, con recursos económicos limitados, pues no se nos puede pedir más que hablar de las miserias humanas. ¿Y qué mayor miseria humana hay que el amor? (ríe).


“Somos artistas y, por tanto, con recursos económicos limitados, no se nos puede pedir más que hablar de las miserias humanas. ¿Y qué mayor miseria humana hay que el amor?”

¡Eso es muy bohemio! Pero para que quede tan entretenido como esta obra, hacen falta actores con química, y parece que los has encontrado… Igor luna (que ha estado últimamente también como director de cortos) y Fabia Castro (que no para de grabar cosas y todos la recordarán por el reciente anuncio de la lotería) ¿viste rápido esa química?

Igor, Fabia y yo nos conocemos hace años y, cuando hubo la opción de hacer algo en Madrid con ellos, porque yo vivo en Barcelona, pareció bonito trabajar con la familia. Además, la química entre Igor y Fabia es perfecta para lo que quería contar, y, por lo que leo, las críticas son muy buenas así que, debe ser que más gente se ha dado cuenta de lo que yo ya sabía, que son unos actorazos capaces de todo.

Fabia Castro e Igor Luna, química al instante.

El microteatro está cada vez más de moda… ¿es por ser más corto y barato para el espectador o por ser distinto, como un cortometraje pero en teatro?

Yo sí lo veo muy parecido al corto, creo que surgió como una buena iniciativa artística distinta, y para artistas, para experimentar un aspecto diferente tanto al teatro como al cine, y a la vista está que ha funcionado durante bastantes años. Cuando se empezó a hablar del microteatro hace 10 años, se hablaba no solo de la experiencia de 15 minutos para el espectador, sino que muchos directores encontraban la posibilidad de trabajar escenas de esa duración en un espacio, como lo hacen los cortometrajistas ¡a ver si continúa su éxito! 

¿Y tú te ves más cómoda haciendo cine o teatro?

A mí me gustaba el teatro, había hecho en la universidad y en el colegio, lo primero que leí y escribí era destinado al teatro. Pero luego estudié guión de cine y televisión y soy una consumidora y analista nata, y mucho de lo que trabajo es más cinematográfico que teatral, aunque según el momento. La verdad es que no me puedo decantar…

Como antes decías, como artista tienes recursos económicos limitados… ¿el microteatro os da esa opción que no os podríais permitir con teatro o cine?

Totalmente. De entrada, el micro me dio la posibilidad para empezar a hacer algo, lo cual era bastante difícil con toda la competencia que hay y las pocas posibilidades que hay de destacar en este mundo de las redes sociales y publicidad absurda. En este momento, quiero centrarme más en teatro y en escribir ficción, pero, como ya te imaginarás, uno va haciendo lo que le da trabajo, así que ¡ojalá alguien esté buscando un guionista para ficción y lea esto!

“En España parece que no haya industria y que, si la hay, está escondida como en una comunidad masónica en la cual, si entras, no está permitido compartir la información…”

Muchas redes sociales y publicidad (y más cosas) absurdas… ¿Crees que se maltrata a la cultura en España?

Creo que, comparativamente con otros países de Europa, España no es de los que más facilidades se encuentran para los trabajadores de teatro y entornos creativos en general. Parece que no haya industria y que, si la hay, está escondida como en una comunidad masónica en la cual, si entras, no está permitido compartir la información…


“Hay días en los que me siento muy feliz por escribir y por tener proyectos en los que puedo dirigir. Otros, maldigo la vocación.”

Y tú que eres de Madrid pero vives en Barcelona ¿ves diferencias entre ambas ciudades a la hora de cómo se trata o se consume arte y entretenimiento?

Sí. El público en Barcelona y en Madrid es muy diferente, al menos en el teatro. En Cataluña se apuesta mucho por los autores de allí, por promocionarlos, darles nombre, y en Madrid hay tanta gente que todos los nombres se pierden, y se da a conocer tanto un murciano como un gallego como un aragonés como un madrileño, si es tu momento, es tu momento.  

Mejor no hablemos mucho más de diferencias, que hoy en día la cosa está complicada con ese tema… pero sí hablemos de temas reivindicativos ¿te sumas al movimiento que hay últimamente para que se reconozca importancia de los guionistas?

Me sumo a cualquier movimiento a favor de que los guionistas sean reconocidos, se valore su trabajo, tanto económica como socialmente, se regularice y se respete. Yo estudié guión, y es una carrera casi suicida, nunca es fácil escribir un buen texto, y se escriben muchísimos malos textos como parte de trabajo diario, y un guionista debe saber asumirlo y seguir adelante, pese a las críticas, la falta de reconocimiento y, muchas veces, de dinero, y eso es muy duro, y no sólo te juegas el ego, también el alquiler.

Entonces ¿te sientes más cómoda escribiendo o dirigiendo?  

Dirigir es otra historia, pero también es un reto en el que te expones mucho. Hay días en los que me siento muy feliz por escribir y por tener proyectos en los que puedo dirigir, pero otros, maldigo la vocación.  

Y otra pregunta reivindicativa: la mayoría de obras que hay en cartel están dirigidas por hombres ¿crees que hay menos directoras de calidad? En tu caso, ¿crees que has tenido más problemas para avanzar en este mundo por ser mujer?

Sí, siempre los hay, al menos en mi caso, siempre me han tomado menos en serio, aunque igual no era una cuestión de género, no lo sé, porque creo que pasa también que las mujeres somos más prácticas y nos hartamos de los egos, la competencia, las ganas de destacar, las dificultades y la ausencia de seguridad y seriedad en nuestro sector. En teatro en España siempre ha habido muchas mujeres, pero nadie se queda con sus nombres, ¿cuestión de género?

Eso es cierto, son nombres que permanecen menos en la memoria y ha habido grandes directoras ¿cuáles son tus referentes e influencias (masculinas y femeninas, claro)?

Hablando de teatro, siempre Yashmina Reza y Alice Birch y Claudia Cedó desde hace no tanto. De muchos compañeros de microteatro se aprende mucho también, pero al final todos tenemos todos los referentes de cuando éramos más pequeños. Y las ganas de hacer reír contando algo poco divertido siempre vendrán de Woody Allen, Billy Wilder y Ernst Lubitsch.

¡Muy grandes y muy recomendables los y las que has dicho! Antes de despedirnos ¿Qué proyectos tienes en mente?

Pues ahora mismo he entrado en una compañía de teatro feminista, Dramatikscia, en la que queremos mover una pieza que ellas ya tenían “Las fillas de l`Alba” y estamos trabajando con ello. Estoy pendiente de comenzar producción con dos textos teatrales y lo demás, son muchos desarrollos de proyectos, alguno de ficción, que esperemos vayan saliendo poco a poco…

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