Rubén Pozo y Lichis piden ‘Mesa para dos’ en su nueva gira con un primer concierto prácticamente perfecto

Pocas veces grandes artistas unen sus fuerzas para proyectos verdaderamente grandes. Y cuando ocurre, es porque están seguros de que saldrá bien. Sí, cada vez vemos más de esas colaboraciones, los ‘Fulanito feat. Menganito’, con las que grandes discográficas consiguen vender tantísimo y que hoy parecen casi la única opción que queda para triunfar. Pero no, aquí hablamos de lo que hacían los grandes en la época dorada del Rock and Roll, cuando los ‘supergrupos’ unían a los mejores del momento: Cream, CSN&Y, Travelling Willburys…

Y lo que han comenzado Lichis (Miguel Ángel Hernando, 49) y Rubén Pozo (44), barceloneses de nacimiento y madrileños de crecimiento personal y musical, demuestra que en España hay músicos muy a la altura. Lichis comenzó a principios de los 90 su carrera musical con diversas bandas hasta llegar al proyecto que llamó La Cabra Mecánica, alcanzando el éxito y demostrándose capaz de componer letras sinceras y melodías pegadizas en todos los palos musicales (desde el rock hasta la rumba, pasando por blues, folk, tango, pop, bulería…) y ganándose el apoyo de crítica y compañeros, los cuales le consideran uno de los compositores más prolíficos y de mayor calidad del país (como dijo en el concierto de ayer, ya le dijo Javier Krahe que ‘con diez de las canciones que ha escrito, ya ha hecho su aportación a la humanidad’).

Tras el final de La Cabra en 2009, produjo a otros y creó proyectos como La Pandilla Voladora (con Muchachito, Albert Pla, el Canijo de Jerez y Tomasito) o Troublemakers Blues Review (con César Pop o Joe Eceiza), con los que sigue haciendo blues por salas, y en 2014 decidió grabar en Nueva York en Modo Avión, su primer disco con ‘su nombre’, producido por Joe Blaney, en el que se bañó en el Rock & Roll maduro de estilo americano, al que siguió el año pasado Mariposas & Torneos de Verano.

Por su lado, Rubén Pozo, espléndido cantante y guitarrista, formó en 1992 Buenas Noches Rose, tomando el testigo del Rock madrileño de Burning y Leño con un sonido más moderno, hasta formar en 2001 Pereza junto a su vecino Leiva, con el que alcanzó un notable éxito con sus 6 álbumes, convirtiéndose en el grupo fetiche de una generación y de los mejor considerados de la primera década de los 2000. Desde su separación en 2011, Rubén ha publicado 3 discos con un rock más crudo y personal: Lo que más (2012), En Marcha (2015) y Habrá que vivir (2017) algo más alejado del pop-rock de Pereza que le dio la fama, ganándose una nueva legión de fans.

Era inevitable que dos artistas de esta talla, ‘maestro y aprendiz’ comenzaran juntos una aventura que les llevará por toda España durante los próximos meses, con próxima parada en el Teatro Barceló de Madrid este jueves 31, con toda la banda incluida.

Ayer comenzaron en la Sala Pícaro de Toledo, imán para los grandes músicos en la capital castellano-manchega que cumple este año 20 años y lo está celebrando con conciertos de altura. Los dos solos, en formato acústico pero no por ello menos rockero, con 6 guitarras y el bombo y la pandereta de pie en ambas extremidades de Lichis, auténtico hombre-orquesta. Fueron alternando temas de ambos, comenzando por el enérgico Rock de Rubén Pozo ‘Habrá que vivir’, que da título a su último álbum y con el que mostraron sus intenciones de dar un concierto mítico en el que nadie, les conociera o no, se podría de ningún modo aburrir.

Así siguieron con ‘Mariposas’, delicioso tema que da titulo al ultimo disco de Lichis, ‘La chica de la curva’, uno de los mayores éxitos de Pozo en solitario, y tres seguidas de Lichis con ‘No soy París’, ‘Bicha’ y ‘Tinkiwinky’, con la que terminaron la sucesión de ‘canciones sobre temas chungos’.

Con un sonido excelente y el público metido en el bolsillo, ambos se ganaron aun más a la entregada audiencia con sus ingeniosos comentarios y bromas, pegamento perfecto entre canción y canción y que sacaban continuas carcajadas . Y así continuaron con dos enormes versiones de ‘Llámame brisa’ y ‘Guitarra española’ (ambas de Pozo) y con la canción que a Rubén ‘le hubiera encantado componer, pero se le adelantó un cabrón’ haciendo referencia a ‘Salir a Asustar’, el segundo single del disco ‘Modo Avión’ de Lichis, que siguió con su potente rock ‘Teloneros de Lujo’ (que cantó en la última gira precisamente con Pozo) y el country ‘Horas de vuelo’, ‘resumen de su vida’.

La unión era perfecta, Lichis cada vez tiene más calidad con la guitarra (multiinstrumentista en todos sus discos, pasó muchos años siendo bajista) y Rubén hace suyos con una facilidad insultante los solos de guitarra que Marc Ribot, Álex Olmedo y Fernando Polaino hicieron para los dos últimos discos y giras de Lichis.

Por último vinieron dos sentidas interpretaciones de ‘Santa Rita’ y ‘Chatarra’, de Rubén Pozo, la potente ‘Tics raros’ (precisamente la canción de Lichis en la que colabora Leiva, el otro ex-Pereza), y los ya clásicos ‘Chavalita’ de Pozo, y ‘Tal vez Buenos Aires’ de Lichis, dos de las canciones preferidas de los fans de ambos, para finalizar con las dos canciones nuevas que formarán parte del disco ‘Mesa Para Dos’.

Porque sí, en sus propias palabras ‘son tan chulos que primero hacen la gira y en verano sacarán el disco’. Y eso nos hace muy felices. Porque sin duda será uno de los discos del año. Te dejamos aquí las fechas de la gira. ¡No te los pierdas!

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